CEBREROS

  • MOMENTOS FAMILIARES
  • A una hora de la capital, es la escapada perfecta de fin de semana para disfrutar del valle del Alberche.
  • Si hay un lugar por donde empezar a descubrir Cebreros, es su casco histórico, donde se encuentra la iglesia de Santiago Apóstol, un edificio sobrio de estilo herreriano, construido en granito.
  • Muchos de los que se acercan a este pueblo abulense lo hacen para conocer el Museo Adolfo Suárez y la Transición (museoadolsuarezylatransición.com), dedicado al cebrereño más ilustre. Abre los fines de semana y ofrece una exposición permanente que repasa esta etapa fundamental de la historia contemporánea de nuestro país y recuerda, tanto a nivel político como personal, al primer presidente de la democracia. La didáctica visita (3€) descubre escaños originales, discursos, locuciones sonoras, documentos audiovisuales, fotografías personales, condecoraciones y mucho más.
  • Tiene también Cebreros una picota sobre un pequeño montículo de piedra a la salida de la población, junto a la calzada prerromana –que este fue un histórico lugar de paso–, un puente romano sobre el río Alberche que evoca rutas antiguas, y otro puñado de ellos que comunican el pueblo con su fantástico entorno natural, como el que lleva a la ermita de Valsordo, en un paraje inigualable, o el que lleva al pantano de El Burguillo, al despoblado de Villalba o al Valle de Iruelas.
  • Por Cebreros también pasa la Ruta Cela, que recuerda al escritor Camilo José Cela, que vivió en el pueblo entre 1947 y 1950, le sirvió de inspiración y terminó de revisar su novela La Colmena. El recorrido por ella enlaza 9 puntos del municipio relacionados con su estancia: las calles que frecuentó, sus distintas casas, la plaza y el bar donde solía sentarse y otros hitos significativos de su vida en la localidad. Además, una avenida y la biblioteca municipal llevan su nombre.
  • La experiencia en Cebreros no estaría completa sin adentrarse en su tradición vitivinícola, a los amantes del enoturismo está enfocado Tierras de Cebreros (tierrasdecebreros.com), un complejo enoturístico que combina bodega, restaurante y hotel boutique en pleno valle. Allí se puede realizar una visita guiada a la bodega seguida de una cata, con explicación del proceso de elaboración y degustación de vinos locales. El entorno de viñedos propios, algunos con cepas centenarias, añade una dimensión sensorial al recorrido.
  • Además, el restaurante del complejo ofrece cocina basada en productos de cercanía, como ternera negra avileña, quesos de la zona o huevos de El Barraco, maridados con los vinos de la casa, todo ello en un ambiente abierto al paisaje. Y como el complejo alberga un coqueto hotel con vistas a los viñedos, la visita se puede alargar un día.
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